El país lamenta la muerte de la reconocida cantante, bailarina y gestora cultural , quien falleció a los 85 años en México, según confirmaron sus representantes y el Ministerio de Cultura.
Considerada una de las máximas exponentes de la música tradicional del Caribe colombiano, la artista dedicó su vida a preservar y difundir ritmos como la cumbia, el bullerengue, el porro y el mapalé, llevando la riqueza cultural de Colombia a importantes escenarios internacionales.
Su legado también dejó huella en el Cauca, especialmente en los procesos de investigación y salvaguarda de las tradiciones afrocolombianas e indígenas. Su trabajo artístico inspiró generaciones de músicos vinculados a las marimbas y cantos ancestrales del Pacífico caucano.
En Popayán, su nombre permanece vivo a través de “La Momposina”, un reconocido espacio cultural ubicado en el centro histórico de la ciudad, que durante años ha rendido homenaje a la memoria y esencia de la artista.
Con su partida, Colombia pierde una voz emblemática de la identidad popular y una de las mayores guardianas de las raíces musicales del país.

















