Luego de la implementación de la primera fase del proyecto Fondos Humanitarios en el Cauca, Save the Children Colombia y las organizaciones aliadas continúan fortaleciendo acciones orientadas a la protección, el bienestar y la participación de niñas, niños y adolescentes en contextos de emergencia humanitaria.
Durante este proceso, las acciones desarrolladas en municipios priorizados como Santander de Quilichao permitieron consolidar aprendizajes importantes relacionados con el trabajo articulado entre comunidades, organizaciones sociales, instituciones y actores territoriales, reconociendo que la protección de la niñez requiere respuestas integrales, sostenidas y construidas desde las realidades del territorio.
Uno de los principales aprendizajes ha sido la importancia de generar espacios seguros y participativos donde niñas, niños y adolescentes puedan expresar sus opiniones, fortalecer habilidades para la vida y participar activamente en procesos comunitarios que promuevan su bienestar y protección.
Asimismo, las experiencias desarrolladas en los componentes de protección infantil, educación, agua, saneamiento e higiene (WASH), gobernanza e incidencia evidenciaron el valor de las estrategias comunitarias para fortalecer capacidades locales, promover el cuidado colectivo y contribuir a la construcción de entornos más protectores y resilientes.
Las comunidades también resaltaron la importancia de continuar impulsando acciones relacionadas con el bienestar emocional, la prevención de violencias, el acceso a espacios de aprendizaje y la participación activa de la niñez y adolescencia como actores fundamentales en la transformación de sus territorios.
El proyecto contempló acciones de respuesta humanitaria orientadas a beneficiar directamente a 775 personas y alcanzar indirectamente a más de 40 mil personas en el departamento del Cauca, consolidando una apuesta multisectorial que busca responder a las necesidades prioritarias de las comunidades en contextos de emergencia.
Save the Children reafirma su compromiso con la protección integral de la niñez y hace un llamado a continuar fortaleciendo la articulación entre organizaciones, instituciones y comunidades para sostener acciones que permitan garantizar entornos seguros, participativos y protectores para niñas, niños y adolescentes.
La construcción de territorios más seguros para la niñez requiere del compromiso colectivo, la continuidad de las acciones humanitarias y el reconocimiento de las voces y capacidades de las comunidades como protagonistas de los procesos de transformación social.

















