Los recientes hechos violentos registrados en el norte del Cauca han generado versiones encontradas entre organizaciones sociales y las autoridades. Mientras algunos sectores denunciaron una presunta masacre que habría dejado cuatro personas asesinadas, la Policía Nacional aseguró que los casos corresponden a hechos aislados que, hasta el momento, no presentan relación entre sí.
La alerta fue emitida luego de que se reportara la muerte de cuatro hombres en distintos puntos de la región. Entre las víctimas figuran Anderson Velasco, oriundo del corregimiento de Pan de Azúcar, en Morales; Kevin David Pulgarín y Sebastián Quintana, residentes de ese mismo municipio; además de una cuarta persona cuya identidad aún es materia de verificación por parte de las autoridades.
De acuerdo con la Policía, dos de los homicidios ocurrieron en la vereda Cascajal, corregimiento de Mondomo, jurisdicción de Santander de Quilichao. Horas después fue hallado el cuerpo sin vida de Anderson Velasco en el corregimiento de Timba, municipio de Buenos Aires.
Adicionalmente, en el barrio Santa Clara de Santander de Quilichao se registró otro hecho violento en el que una persona murió y dos más resultaron heridas durante una presunta confrontación entre integrantes de grupos de delincuencia común. Durante la intervención policial fueron incautadas dos armas de fuego y uno de los lesionados quedó a disposición de las autoridades.
Frente a las versiones que calificaban los hechos como una masacre, la institución policial indicó que las investigaciones preliminares no permiten establecer un vínculo entre los casos, por lo que cada uno está siendo analizado de manera independiente por los organismos judiciales.
Las autoridades continúan recopilando información y desarrollando labores investigativas para esclarecer las circunstancias de estos homicidios y determinar la responsabilidad de los autores.

















