En el cañón del Micay, los mensajes del Ejército Nacional llegan por tierra y aire a integrantes de grupos armados ilegales, invitándolos a abandonar las armas y acogerse a las rutas de desmovilización y sometimiento a la justicia. Esta estrategia ya ha contribuido a que algunos tomen la decisión de apartarse de estas estructuras y avanzar hacia la legalidad.
El Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N.° 3, con el apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana, continúa realizando diseminación aérea de volantes sobre diferentes sectores del cañón del Micay. A través de estos mensajes se invita a los integrantes de los grupos armados a dejar las armas, acogerse a las rutas establecidas por el Estado y construir un nuevo proyecto de vida en la legalidad.
Esta estrategia se complementa con jornadas permanentes de perifoneo, mediante las cuales, los soldados de Acción Integral hacen un llamado directo a los integrantes de estos grupos para que abandonen las actividades ilegales, respeten la vida y los derechos humanos y se acojan a las rutas establecidas para avanzar hacia la legalidad.
De igual manera, se desarrollan campañas de prevención del reclutamiento forzado de menores, dirigidas a padres de familia y comunidad en general, con mensajes que los invitan a denunciar oportunamente este delito y proteger a niños, niñas y adolescentes.
El desarrollo articulado de estas acciones de comunicación ya ha contribuido a que varios integrantes de grupos armados abandonen estas estructuras y avancen hacia la legalidad, demostrando que los mensajes también pueden abrir caminos para quienes deciden dejar atrás las armas.
Con esta estrategia, el Ejército Nacional, a través de Acción Integral y con el empleo articulado de sus capacidades, continúa contribuyendo a debilitar las estructuras que afectan la seguridad de las comunidades y a generar condiciones para la protección de la vida y la construcción de territorios más seguros.



















