La productora María Nilsa Garzón Díaz, del municipio de Rosas, alcanzó este precio histórico durante Cafés de Colombia Expo 2026. La Gobernación anunció nuevos apoyos para impulsar su bienestar y llevar su café a escenarios internacionales.
El café caucano continúa ganando reconocimiento por su calidad y características especiales. Esta vez, la productora María Nilsa Garzón Díaz, del municipio de Rosas, logró una venta de US$400 por libra durante la subasta realizada el 16 de octubre en Cafés de Colombia Expo 2026, en Bogotá.
El resultado se convirtió en un motivo de orgullo para la caficultura del departamento y destacó el trabajo de las familias productoras que buscan posicionar sus cafés especiales en mercados de alto valor.
La participación del Cauca en esta feria, realizada entre el 15 y el 18 de octubre, contó con el respaldo de la Gobernación, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico y Competitividad, que facilitó tiquetes aéreos para siete empresarios cafeteros.
Durante el encuentro, los representantes del departamento participaron en espacios de formación sobre empaques, certificaciones y comercialización, además de establecer contactos estratégicos para ampliar las oportunidades de negocio. También sobresalió el caficultor Juan Carlos Silva, igualmente de Rosas, quien recibió un reconocimiento por la calidad de su producto.
Tras conocer el resultado de la subasta, el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, se reunió con María Nilsa Garzón para reconocer su dedicación y esfuerzo. En el encuentro, anunció apoyo para la construcción de su nueva vivienda y respaldo para facilitar su participación en World Coffee Panamá 2026, con el objetivo de continuar proyectando el café caucano en escenarios internacionales.
Estas iniciativas buscan fortalecer las capacidades de los empresarios cafeteros, generar mejores oportunidades para las familias productoras y ampliar la comercialización de los cafés especiales del departamento.
El logro de María Nilsa Garzón representa un impulso para la caficultura caucana y demuestra el potencial de sus productores para competir en mercados que valoran la calidad, el origen y el trabajo detrás de cada taza.


















