Una escalada de violencia se registró en el norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca luego de la captura de tres presuntos cabecillas de las disidencias de las Farc durante un operativo realizado en el municipio de Corinto.
Según informaron las autoridades, los detenidos, conocidos con los alias de “Segura”, “Caballo” e “Insuasty”, integrarían el componente logístico y financiero del frente Dagoberto Ramos, estructura señalada de obtener recursos mediante extorsiones, secuestros y actividades ligadas al narcotráfico.
Tras el procedimiento judicial y militar, se presentaron hostigamientos contra unidades de la Fuerza Pública en el municipio de Caloto. En medio de estos hechos, comunidades indígenas y campesinas reportaron confinamiento por la presencia de hombres armados que habrían lanzado explosivos contra tropas del Ejército.
La ofensiva contra esta organización se desarrolla de manera simultánea en otras regiones del país. En el departamento de Nariño se adelantan operaciones contra estructuras asociadas a las disidencias que lidera alias Iván Mordisco, donde también se han reportado capturas recientes.
Como parte de la reacción del grupo ilegal, en municipios nariñenses como La Unión, San José de Albán y San Pedro de Cartago aparecieron vallas con mensajes alusivos a la organización armada, lo que, según fuentes oficiales, estaría relacionado con represalias por los golpes operacionales.
Ante el incremento de la tensión, el Ejército y la Policía reforzaron los dispositivos de seguridad en corredores estratégicos del norte del Cauca, con patrullajes conjuntos, controles en las vías y medidas de protección en estaciones policiales y zonas urbanas, con el objetivo de prevenir nuevos ataques y salvaguardar a la población civil.


















