En respuesta a la creciente preocupación por la violencia en el norte del departamento, el Gobierno Nacional participó en una mesa interinstitucional realizada en Guachené, donde autoridades y comunidades avanzaron en la construcción de acuerdos para fortalecer la seguridad y la protección de la población.
El encuentro se llevó a cabo el pasado 9 de abril, en el marco del Día Nacional de las Víctimas, y reunió a representantes del orden nacional, departamental y local, junto a líderes comunitarios, con el objetivo de escuchar las problemáticas del territorio y definir acciones concretas en defensa de la vida.
En la jornada participaron la secretaria de Gobierno del Cauca, Maribel Perafán Gallardo; el director de la Unidad de Restitución de Tierras, Giovani Yule Zap; así como los alcaldes de Villa Rica, Puerto Tejada, Caloto y Padilla. También hicieron presencia delegados del Ministerio de Defensa, la Fuerza Pública, la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales.
Durante el espacio, las comunidades afectadas por la violencia expusieron sus preocupaciones, lo que permitió priorizar una agenda basada en la escucha activa y la construcción de soluciones integrales. Como resultado, se plantearon acciones orientadas a mejorar la convivencia, garantizar los derechos y reforzar la seguridad en la región.
Uno de los puntos más críticos fue la situación en el corregimiento de Obando, en Guachené, donde cerca de 100 personas, pertenecientes a 25 familias, han sido desplazadas debido a hechos violentos y homicidios recientes.
Las cifras evidencian el deterioro del orden público: mientras entre el 1 de enero y el 6 de abril de 2025 se registraron 8 homicidios en el municipio, en el mismo periodo de 2026 la cifra aumentó a 14 casos, principalmente en zonas rurales.
Desde la Gobernación del Cauca se reiteró el compromiso de trabajar de manera articulada con las instituciones y las comunidades para implementar soluciones efectivas que permitan recuperar la tranquilidad. La mesa interinstitucional dejó no solo acuerdos, sino también un mensaje contundente: la defensa de la vida y la dignidad de las víctimas es el eje central para avanzar hacia un territorio más seguro y en paz.



















