El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, se trasladó hasta la zona donde ocurrió el atentado del pasado 25 de abril para encabezar la respuesta institucional frente a la emergencia, considerada una de las acciones más violentas contra la población civil en el departamento en las últimas décadas.

Desde el lugar de los hechos, el mandatario acompañó a las comunidades afectadas y reiteró el compromiso del gobierno departamental con las víctimas y sus familias. “El dolor que hoy sentimos como pueblo es profundo. Rechazamos este acto violento y reiteramos que la esperanza no será vencida. Responderemos con presencia, determinación y humanidad”, afirmó.

El ataque dejó 20 personas fallecidas, todos adultos, y 38 más heridas, de las cuales 26 continúan hospitalizadas y tres permanecen en unidades de cuidados intensivos. Las autoridades confirmaron que los menores de edad afectados se encuentran fuera de peligro.

Desde el inicio de la emergencia, la red hospitalaria del Cauca activó protocolos para garantizar la atención oportuna a los heridos, mientras los cuerpos de las víctimas fueron trasladados a Medicina Legal para los procesos correspondientes. De manera paralela, la Gobernación, junto a las personerías de Piendamó y Cajibío, avanza en la caracterización de los afectados y el acompañamiento a sus familias.
Durante su visita, el gobernador lideró un Consejo de Gobierno extraordinario en el que se definieron acciones inmediatas en materia de seguridad y atención humanitaria. Entre las medidas adoptadas se encuentra la entrega de atención médica integral, apoyo psicosocial y ayudas humanitarias, así como auxilios funerarios para las familias, especialmente en la vereda Pedregosa, donde residían varias de las víctimas.
El departamento permanece en duelo, mientras las autoridades reiteran su compromiso con la defensa de la vida y el acompañamiento a las comunidades golpeadas por esta tragedia.



















