La tensión continúa en el nororiente del Cauca debido al cierre total de las vías que conectan a los municipios de Silvia y Jambaló, en medio de un conflicto territorial entre comunidades indígenas de los pueblos Misak y Nasa de Pitayó.
El bloqueo se concentra principalmente en el sector de La Ensillada, donde integrantes de la comunidad Misak adelantan las protestas ante la falta de acuerdos sobre la delimitación de territorios ancestrales. Según manifestaron, la ausencia de soluciones concretas por parte del Gobierno motivó las acciones de hecho para exigir avances en las mesas de concertación.
La situación afectó gravemente la movilidad durante la noche del jueves, dejando a decenas de viajeros varados en las rutas que comunican a Popayán, Piendamó y otros municipios de la región.
Reportes desde la zona indican que permanecen cerrados los corredores de Juanambú y Mosoco–Guambia, generando suspensión del transporte público y dificultades para el abastecimiento y las actividades comerciales.
Habitantes y transportadores expresaron preocupación por las pérdidas económicas y el impacto que el prolongado cierre vial podría generar en las comunidades de esta parte del departamento.
Entretanto, líderes indígenas y ciudadanía hicieron un llamado a las autoridades departamentales y nacionales para que intervengan y faciliten espacios de diálogo que permitan superar el conflicto y restablecer la movilidad en la región.

















