Dos personas fueron capturadas por su presunta participación en el secuestro de 28 policías de la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) y un integrante del Ejército Nacional, hecho ocurrido el 6 de marzo de 2025 en el corregimiento de El Plateado, municipio de Argelia, en el sur del Cauca.
Las detenciones fueron realizadas en un trabajo conjunto entre el Gaula de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, tras varios meses de investigación que permitieron identificar a quienes habrían promovido la retención de los uniformados.
Según las autoridades, los hechos ocurrieron cuando la Fuerza Pública adelantaba operaciones de control territorial contra estructuras criminales que operan en el Cañón del Micay. Durante el procedimiento, un grupo de personas rodeó a los uniformados, les quitó parte de su equipo y los obligó a trasladarse hasta el coliseo del corregimiento, donde permanecieron retenidos durante cerca de 36 horas.
Durante ese tiempo, los policías y el militar habrían sido víctimas de presiones, agresiones físicas y psicológicas. Además, los responsables exigían la salida de la Fuerza Pública del territorio y el cese de las operaciones, advirtiendo incluso que podrían entregar a los uniformados al frente “Carlos Patiño” de las disidencias de las FARC si no se cumplían sus exigencias.
Tras la liberación de los uniformados, las autoridades iniciaron una investigación que se extendió por siete meses y permitió identificar a los presuntos instigadores del secuestro.
Uno de los señalados fue capturado el 21 de febrero en Pereira, Risaralda, mientras que el segundo fue detenido el 22 de febrero en el barrio Fátima, en la localidad de Tunjuelito, en Bogotá. Este último, según las autoridades, sería el presidente de una asociación campesina y habría impulsado la movilización de la comunidad contra los integrantes de la Fuerza Pública.
Los capturados quedaron a disposición de las autoridades judiciales y deberán responder por los delitos que se les imputen.
El coronel Edgar Andrés Correa Tobón, director de Antisecuestro y Antiextorsión, indicó que las investigaciones continuarán con el objetivo de identificar y judicializar a todos los responsables de este hecho.
La Policía Nacional reiteró que seguirá fortaleciendo las acciones investigativas para combatir delitos como el secuestro y la extorsión, especialmente en regiones afectadas por la presencia de grupos armados ilegales.



















