El homicidio de Edwar Rubiano Álvarez, reconocido líder social del Cañón del Micay, ha generado indignación y temor entre las comunidades campesinas del sur del Cauca, en medio del recrudecimiento de la violencia en esta zona del departamento.
El cuerpo fue encontrado en la mañana del miércoles 22 de abril por habitantes que se movilizaban por una vía rural hacia el sector de La Fonda, en El Estanquillo, jurisdicción del municipio de El Patía. Tras el hallazgo, líderes comunitarios y autoridades fueron alertados y se desplazaron al lugar para confirmar lo sucedido.
Posteriormente, con el apoyo de la comunidad, el cuerpo fue trasladado hasta la morgue del hospital de El Bordo, donde se realizó la identificación oficial. La víctima, de 34 años, se desempeñaba como presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Los Tigres y hacía parte activa de procesos organizativos campesinos en la región.
Rubiano Álvarez venía liderando iniciativas relacionadas con la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, promoviendo el diálogo entre comunidades y autoridades, en un territorio marcado por constantes tensiones.
Este crimen se registra en un contexto de confrontación armada entre la fuerza pública y grupos ilegales como el ELN, disidencias de las Farc y la Segunda Marquetalia, lo que mantiene en riesgo a líderes sociales y a la población civil.
Hasta el momento, no se ha emitido un pronunciamiento oficial sobre este hecho, lo que aumenta la preocupación en las comunidades por la falta de garantías de seguridad.
El asesinato de Rubiano se suma al de otro líder social ocurrido el mismo día en el norte del Cauca, elevando a dos los casos registrados en menos de 24 horas y evidenciando la compleja situación de orden público en el departamento.



















