Un llamado urgente a las autoridades de salud realizó la familia de Mauricio Ramos, paciente oncológico oriundo de Miranda, Cauca, quien permanece desde el pasado 17 de febrero en el área de urgencias de la Clínica de Occidente, en Cali, sin —según sus allegados— recibir la atención integral que requiere su estado.
De acuerdo con la denuncia pública, el hombre no ha sido hospitalizado ni trasladado a una habitación, permaneciendo en un pasillo mientras recibe únicamente manejo para el dolor. La familia sostiene que los médicos tratantes ordenaron procedimientos urgentes, entre ellos la instalación de un catéter PICC para iniciar nutrición parenteral total, debido a que un tumor gástrico le impide ingerir alimentos desde el 22 de febrero, pero dichos procedimientos aún no se habrían realizado.
Los allegados aseguran que la institución argumenta una deuda superior a los tres mil millones de pesos por parte de la EPS Servicio Occidental de Salud (SOS), situación que —afirman— estaría retrasando la autorización de la atención requerida. También indicaron que han intentado gestionar el traslado a otras clínicas en Cali, pero la falta de convenio con la EPS lo ha impedido.
Frente a este panorama, la familia interpuso derechos de petición, una acción de tutela y quejas ante la Superintendencia Nacional de Salud y la Defensoría del Paciente, sin que hasta el momento, según señalan, se haya garantizado una solución efectiva.
Los familiares insistieron en que la vida y la dignidad del paciente no deben depender de conflictos administrativos o económicos entre las entidades del sistema de salud, y solicitaron una intervención inmediata de los organismos de control para garantizar la atención médica oportuna.


















